Los padres y el fútbol base: 10 consejos para ayudar a tu hijo a ser feliz

A continuación 10 consejos para aquellos padres que buscan la felicidad de sus hijos y que sólo desean que sus chicos hagan deporte jugando al fútbol, se socialicen y sean felices.

Cada año miles de chicos desde los 4 años hasta los 17 empiezan sus ligas de fútbol, deporte que a día de hoy sigue siendo el de mayor practica en nuestro país.

Junto a ellos acuden a los entrenamientos y a los partidos padres, madres, tíos y abuelos a compartir con ellos la emoción por un deporte que practican.

Des afortunadamente , en la actualidad del fútbol base se vienen presentando una serie de hechos que empañan y desvirtúan su objetivo, tales como; riñas , broncas y agresiones a árbitros. restando sus valores como deporte y herramienta de socialización.

Pos eso CARIBE CHAMPIONS como organización fomentadora de valores y buenas costumbres a través del fútbol, brinda estos 10 consejos o para aquellos padres que buscan la felicidad de sus hijos y que sólo desean que sus chicos hagan deporte, se socialicen y, sobre todo, sean felices.

1. El fútbol es un juego; permite que tu hijo lo disfrute

Si tú no has tenido las facultades suficientes para llegar a ser Messi, tu hijo no está obligado a serlo.

Acompáñalo a los entrenamientos y a los partidos para que juegue con sus amigos. Evita preguntar cuando termine de hacer su deporte favorito : “¿Cómo ha quedado el partido. Has ganado?” Mejor pregunta“¿Te has divertido? ¿Has aprendido algo nuevo?”

No es necesario que lo presiones, cada niño aprende a su ritmo. Agobiarle nunca será una buena idea porque convertirás el juego en un ejercicio estresante para él.

2. Nunca pierdas la calma; ni en la victoria ni en la derrota

No vale la pena celebrar una victoria del equipo de tu hijo como si fuera la Champions ,ni hacer un drama de una derrota. Ellos seguramente se habrán olvidado del resultado a los diez minutos de terminado el partido.

Recuerda que en el fútbol base el resultado es lo menos importante.

3. Valora el entorno, no el estatus de la escuela

Lo más importante es, como decíamos antes, que tu hijo sea feliz en un entorno que le haga crecer como deportista y como persona.

Si el la escuela que has elegido para que haga deporte cumple con esas premisas, ¿qué más dará si tu hijo juega en club importante , o desconocido, o si puede aspirar a ganar algún título?

4. Respeta las decisiones del entrenador

El niño necesita unas referencias; y el entrenador es de una de ellas.

Es probable que la persona que enseña fútbol a tu hijo ni siquiera cobre por ello y lo hago de manera altruista. Él es el que decide cuantos minutos juega tu hijo y la posición que debe desempeñar en el campo.

Cuando acudas a ver un entrenamiento o un partido, tu hijo sólo debe escucharte cuando le animes a él y a sus compañeros.

Las indicaciones técnicas sólo las debe dar el entrenador. Si el niño escucha a su padre y a su entrenador durante un partido y los consejos son contradictorios: ¿A quién debe atender? Será un lío tremendo para él.

5. Respeta al árbitro

Parece lo más lógico, pero es lo menos habitual. Es raro el partido de fútbol base en el que desde la grada no salga un insulto contra el árbitro.

Sin árbitro no habría fútbol de competición y ellos también están aprendiendo en el fútbol base, lo mismo que nuestros hijos.

6. Respeta a los compañeros de tu hijo

Los compañeros de equipo de tu hijo son sus amigos, no sus rivales. No compite con ellos por un puesto en el equipo, ellos juegan juntos para divertirse y conseguir un bien común.

Si cuando vas a verle jugar haces comparaciones entre ellos o gritas diciendo que tu hijo es mejor que un compañero te estarás equivocando gravemente. Y estarás generándole un problema a tu hijo.

7. Cultura del esfuerzo, no del resultado

Si tu hijo está aprendiendo, se esfuerza en cada entrenamiento o en cada partido, el resultado no tiene ninguna importancia.

8. Compromiso con tu hijo y con el equipo

Cuando inscribes a tu hijo en una escuela de fútbol lo haces con todas las consecuencias. Desde que empiezan los torneos no habrá viajes de fin semana, puentes, ni escapadas, porque tu hijo necesita a sus compañeros para jugar, y ellos le necesitan a él.

Por no hablar de partidos a las 8:00 am de un sábado o domingo en los que hay que estar una hora antes en la cancha. El compromiso es para toda la temporada y tu futuro crack no puede ir sólo a los partidos.

9. Castigado sin ir a entrenar

Cuando avanza el año escolar y los niños reprueban alguna asignatura, es habitual que los plantillas de las escuela de fútbol se queden con pocos jugadores, porque hay muchos niños castigados. Y si no es por este motivo, es por mal comportamiento en casa.

Pero lo que los padres no entienden es que castigando a su hijo sin ir a entrenar o a jugar están castigando también a sus compañeros porque el fútbol es un deporte de equipo.

Hay otros castigos; como no ver la tele, no usar el vídeo juegos, ni el teléfono celular…. Y seguro que mucho más efectivos.

10. El tercer tiempo

Aunque este es un concepto más de otros deportes que de fútbol, tu hijo agredecerá compartir el post-partido junto a sus compañeros.

Hacer una integración junto a sus compañeros ayudará a su socialización y a ti, padre de una futura estrella, te vendrá bien tomarte un refresco de manera relajada junto al resto de los padres.

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